Bartolomé de Las Casas

Definición

Mark Cartwright
por , traducido por Agustina Cardozo
Publicado el 17 junio 2022
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Disponible en otros idiomas: inglés, francés
Bartolomé de Las Casas by Parra (by AlejandroLinaresGarcia, CC BY-SA)
Bartolomé de Las Casas por Parra
AlejandroLinaresGarcia (CC BY-SA)

Bartolomé de Las Casas (1484-1566) fue un fraile dominico español y antiguo conquistador que reveló las atrocidades de las conquistas de Nueva España y Perú y que se esforzó por proteger los derechos básicos de los pueblos indígenas en el Imperio español. Por eso, Las Casas se suele denominar el "defensor de los indios".

En 1522, Las Casas escribió su Brevísima relación de la destrucción de las Indias, una acusación gráfica, aunque quizás exagerada, del comportamiento rapaz y anticristiano de los conquistadores y primeros colonos de Nueva España. A continuación, Las Casas puso en práctica sus ideas de gobierno tolerante en Guatemala, donde logró cierto éxito al establecer relaciones con los indios kekchíes.

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Juventud

Bartolomé de Las Casas nació en Sevilla, España, el 11 de noviembre de 1484. Se educó en la academia de la catedral de su ciudad natal y luego buscó fortuna y aventura navegando hacia el Nuevo Mundo en 1502, donde se estableció en La Española (las actuales República Dominicana y Haití). Después se trasladó y participó en la conquista de Cuba en 1511. Lo que Las Casas presenció en las colonias le cambió la vida, especialmente la aplicación del sistema de encomiendas, por el que se concedía a los aventureros y colonos españoles el derecho legal de extraer mano de obra forzada de los jefes tribales indígenas de las colonias americanas. A cambio, los europeos debían dar protección militar a los trabajadores y ofrecerles la oportunidad de convertirse al cristianismo mediante la evangelización de un sacerdote local. Las Casas había tenido una encomienda en La Española y en Cuba, donde también tenía esclavos africanos que trabajaban en sus tierras, pero el grado de maltrato a los indígenas por parte de los europeos en el proceso de colonización, que a menudo se diferenciaba poco de la esclavitud, acabó convenciendo a Las Casas para que regresara a España, donde renunció a sus bienes mundanos. Ingresó en la orden religiosa de los dominicos en 1515. En 1516, asumió la causa de los pueblos indígenas de América y fue nombrado por la Corona "Protector de los Indios".

Las Casas derribó el mito de que los conquistadores eran nobles cristianos que llevaban la luz, la civilización y la salvación a las Américas.

En 1522, el fraile escribió su obra más famosa, un tratado que describía la brutal realidad de la colonización. La historia de terror se titulaba dramáticamente Brevísima relación de la destrucción de las Indias y venía acompañada de gráficas ilustraciones grabadas. La Brevísima relación era una historia seleccionada (que contenía exageraciones) que permitía a Las Casas exponer su argumento de que los conquistadores eran culpables de genocidio en su insaciable avidez de riqueza. Como dijo Las Casas, "si los demonios poseyeran oro, se encargarían de robarlo para sí mismos" (Alan Covey, 355). Por encima de todo, Las Casas hizo estallar el mito de que los conquistadores eran nobles cristianos que traían la luz, la civilización y la salvación a los pueblos de las Américas. Por el contrario, los europeos, al menos en la mayoría de los casos, traían nada menos que una ola apocalíptica de muerte y destrucción, que estaba despoblando rápidamente las Américas. Sin embargo, el autor no nombra específicamente a los conquistadores culpables de los crímenes de asesinato y tortura que describe.

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Spain and the Spanish Indies
España y las Indias españolas
Simeon Netchev (CC BY-NC-SA)

Influencia en la política colonial

Como ya se ha señalado, los historiadores modernos consideran que algunas de las descripciones de violencia y sadismo de Las Casas son algo exageradas, pero la Brevísima relación logró su objetivo y dio a conocer lo que estaba ocurriendo en el Nuevo Mundo. Esto era significativo, ya que las autoridades españolas se habían fijado dos objetivos al forjar un nuevo imperio: extraer la mayor riqueza material posible de los nuevos territorios y convertir a los lugareños al cristianismo. El segundo objetivo era muy importante para el Consejo de Indias, el organismo encargado del gobierno de la América española y las Filipinas en 1524. El Consejo estaba dominado por clérigos y, aunque eran conscientes de que la explotación de los pueblos indígenas era una parte inevitable de la colonización, tenían mucho interés en que los indígenas recibieran un mínimo de protección que permitiera educarlos y convertirlos al cristianismo. Antes de 1524, el papel del Consejo lo desempeñaba en gran medida una sola persona, Juan Rodríguez de Fonseca (nacido en 1451), capellán real y arzobispo de Burgos. Fonseca fue sustituido temporalmente como consecuencia de las revelaciones de Las Casas, y quizá el fraile llegó a convencer a la Corona española de que se necesitaba una institución más formal para gestionar las Indias españolas, como se conocía entonces a las Américas.

Las Casas quería tratar a los pueblos locales no con la fuerza y la brutalidad, sino con paciencia, persuasión y afecto.

La defensa que hizo Las Casas de los derechos de los indios americanos tuvo un efecto más concreto en la política colonial, ya que fue uno de los factores que inspiraron las Leyes Nuevas de 1542. Esta legislación intentó abolir el sistema de encomiendas o, al menos, frenar seriamente los peores episodios de maltrato, pero la avaricia combinada de los conquistadores y colonos (que se alzaron en violentas rebeliones) resultó un obstáculo demasiado grande, y el sistema siguió vigente durante otros 150 años. Incluso entonces, el sistema de encomienda solo se agotó debido a la dramática pérdida de población causada por la dureza del sistema y las mortales enfermedades europeas.

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Alimentar la leyenda negra

Otros sumamente interesados en los informes de Las Casas fueron los enemigos de España. Potencias como Inglaterra y Francia aprovecharon la ocasión para denunciar a la monarquía española como una institución rapaz y brutal que presidía a un pueblo aún más sanguinario e intolerante que solo se dedicaba a asesinar y saquear en sus colonias. Los protestantes ingleses, en particular, estuvieron encantados de encontrar una nueva fuente que los ayudara a construir su asesinato del pueblo español en lo que se conoció como la "Leyenda Negra", un término acuñado por el historiador español Julián Juderías y Loyot (1877-1918). La Brevísima relación de Las Casas fue pronto traducido al inglés, francés y holandés, entre otros idiomas, y en Alemania fue ilustrado gráficamente con grabados de De Bry.

Otras obras

Las Casas siguió escribiendo tratados en los que pedía un trato más humano para los indígenas. En su obra titulada Del único modo para atraer a todos los pueblos a la verdadera religión, escrita en 1530, promovía la idea de que el mejor camino para todos era tratar a los pueblos locales no con la fuerza y la brutalidad, sino con paciencia, persuasión y afecto. Sus creencias esenciales eran que todas las personas debían gozar de libertad, ya que eran seres pensantes, característica que inclina naturalmente a los seres humanos a tener un comportamiento pacífico. Además, creía que los papas no tenían derecho a deponer a los gobernantes no cristianos ni tenían autoridad sobre los pueblos no cristianos. Los papas habían transferido cierta autoridad sobre los cristianos a los monarcas europeos, pero eso no significaba entonces que los súbditos de esos monarcas tuvieran ninguna autoridad sobre la vida de los que pertenecían a otro estado o cultura. Para Las Casas, los pueblos indígenas de América, una vez conquistados por la monarquía española o los vasallos que actuaban en su nombre, tenían los mismos derechos que cualquier otro ciudadano español y no debían ser objeto de actos violentos o de explotación que vulneraran esos derechos. A cambio de la protección de sus derechos, los indígenas debían jurar fidelidad a su nuevo monarca. Las Casas creía que había que dejar a los pueblos indígenas gobernarse a nivel local e incluso tener un gobernante indígena que promoviera el cristianismo mucho mejor que un virrey impuesto.

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Bartolomé de las Casas
Bartolomé de las Casas
Unknown Artist (Public Domain)

En 1565, en lo que parece una actitud adelantada a su tiempo, Las Casas llegó a presentar una petición a Felipe II de España (1556-1598) donde solicitaba la devolución al pueblo inca de todos los tesoros, tributos y recursos naturales robados desde 1532. La petición no tuvo éxito, y hay que recordar que la opinión habitual de la época era que el pagano Imperio inca estaba siendo justamente castigado por su propia política de rapiña hacia los pueblos conquistados. También hubo muchas figuras eclesiásticas que se posicionaron en contra de Las Casas, especialmente Juan Ginés de Sepúlveda, un compañero dominico. Los dos puntos de vista opuestos se conocieron como el debate de Valladolid tras una discusión pública en el monasterio de San Gregorio de Valladolid en agosto de 1550. De Sepúlveda sostenía que los pueblos de América eran esclavos por naturaleza y, por lo tanto, no veía ningún problema en acuerdos como la encomienda, que era una parte necesaria del proceso de "civilización". Las Casas sostenía que, a diferencia de los africanos (a los que sí veía como esclavos naturales e incluso animaba a aumentar su número en América), la sofisticación de las creencias y la cultura de los incas, en particular, significaba que debían ser tratados como conversos potenciales y no como meras bestias de carga.

Además de obras más filosóficas, Las Casas también escribió importantes historias de la región, como la Historia y la Apologética historia, en las que intentó reconstruir la historia de los incas cuando muy pocos europeos se interesaban por esta tarea.

El gran experimento

Los escritos de Las Casas no eran nada típicos, pero con un puesto en el consejo real, fue lo suficientemente influyente como para persuadir a la Corona de que aplicara sus teorías a colonias reales, primero en La Española, donde se dejó que una comunidad de indígenas en Cumaná se gobernara a sí misma bajo la guía pacífica de los misioneros. Este primer experimento no fue un éxito, ya que los colonos europeos se opusieron a la idea de que sus amplios poderes debían ser frenados en interés de los indios. Decepcionado pero sin inmutarse por el destino de Cumaná, en 1521 Las Casas fundó esta vez personalmente una colonia en la costa de Venezuela. En ella, una comunidad de colonos y artesanos europeos vivía bajo la dirección de un sacerdote en una especie de comunidad común. La intención de Las Casas era mostrar a los indígenas con el ejemplo cómo se podía construir una sociedad más pacífica. Este segundo experimento fue un nuevo fracaso cuando los indios atacaron la colonia y mataron a la mayoría de los habitantes. Las Casas, amargamente decepcionado, se retiró a un monasterio dominicano en la parte oriental de La Española, donde permaneció durante toda la década de 1520.

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Massacre at Cumaná
Masacre en Cumaná
Theodor de Bry (CC BY-SA)

En 1533, Las Casas volvió a llamar la atención cuando se descubrió que negaba la absolución a los titulares de una encomienda. A partir de 1534, Las Casas recorrió parte del Perú para ver de cerca la situación de la construcción del imperio en Sudamérica. Luego, en 1537, las autoridades españolas, en particular el rey Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (de 1519 a 1556), que se sintió atraído por el enfoque humanitario y la idea de que los conquistadores se excedían en su autoridad, decidieron dejar que Las Casas intentara hacer realidad sus ideas por tercera vez. Los acontecimientos en Sudamérica, cuando la civilización inca sucumbió ante los conquistadores liderados por Francisco Pizarro (c. 1478-1541), fueron una lamentable repetición de lo que ya había sucedido en México y Centroamérica. El fraile recibió una porción de territorio en lo que hoy es el centro de Guatemala, pero la trampa era que esta tierra pertenecía a los extremadamente belicosos y hasta ahora inconquistables indios kekchíes. Las Casas no se dejó intimidar por la reputación de los kekchis, aprendió su lengua y recorrió la región con otros frailes dominicos. Con el énfasis puesto en la persuasión pacífica, Las Casas logró cierto éxito en el establecimiento de relaciones con los kekchíes y en la difusión de la fe cristiana. Ciertamente, en los cinco años que pasó allí, el enfoque de Las Casas fue digno de su cambio de nombre de la región de "Tierra de Guerra" a Verapáz o "Tierra de la Verdadera Paz". Desgraciadamente, la situación se deterioró rápidamente tras la marcha de Las Casas en 1542, y la consiguiente afluencia de colonos españoles provocó una sangrienta revuelta de los kekchis.

Sin embargo, Las Casas siguió siendo consultado como perito por el Consejo de Indias y, en 1544, fue nombrado obispo de Chiapas, la región montañosa del sur de México. Como legado de la labor humanitaria del fraile en el lugar, la principal ciudad cultural del estado se llama hoy San Cristóbal de las Casas. Bartolomé de Las Casas murió en Madrid el 18 de julio de 1566.

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Preguntas y respuestas

¿Qué hizo Bartolomé de Las Casas en favor de los indígenas americanos?

Bartolomé de Las Casas trató de proteger los derechos de los indígenas americanos en el Imperio español limitando el uso del sistema de trabajo forzado de la encomienda.

¿Cuál fue la obra más importante de Bartolomé de Las Casas?

La obra más importante de Bartolomé de Las Casas fue su "Brevísima relación de la destrucción de las Indias", de 1522, que reveló los terribles abusos cometidos por los conquistadores y colonos españoles contra los pueblos indígenas de América.

¿Consiguió Bartolomé de Las Casas proteger los derechos de los indígenas americanos?

Bartolomé de Las Casas protegió los derechos de los indígenas americanos en la medida en que la Corona española se preocupó por las brutalidades del sistema de encomiendas y acabó limitando su aplicación.

Sobre el traductor

Agustina Cardozo
Agustina es traductora pública y vive en Uruguay. Tiene estudios avanzados de lingüística, le encantan la historia y las humanidades en general. Es la editora de español de la World History Encyclopedia.

Sobre el autor

Mark Cartwright
Mark es un autor, investigador, historiador y editor a tiempo completo. Se interesa especialmente en arte, arquitectura, así como en descubrir las ideas compartidas por todas las civilizaciones. Tiene una maestría en filosofía política y es director de publicaciones en World History Encyclopedia.

Cita este trabajo

Estilo APA

Cartwright, M. (2022, junio 17). Bartolomé de Las Casas [Bartolomé de Las Casas]. (A. Cardozo, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-20878/bartolome-de-las-casas/

Estilo Chicago

Cartwright, Mark. "Bartolomé de Las Casas." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. Última modificación junio 17, 2022. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-20878/bartolome-de-las-casas/.

Estilo MLA

Cartwright, Mark. "Bartolomé de Las Casas." Traducido por Agustina Cardozo. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 17 jun 2022. Web. 28 sep 2022.

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