Bizancio

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Definición

Donald L. Wasson
por , traducido por Antonio Elduque
Publicado el 21 febrero 2013
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Texto original en inglés: Byzantium

Map of Byzantine Constantinople (by Cplakidas, CC BY-SA)
Mapa de la Constantinopla bizantina
Cplakidas (CC BY-SA)

La antigua ciudad de Bizancio fue fundada por colonos griegos procedentes de Megara hacia 657 a.C. Según el historiador Tácito, fue construida en la orilla europea del estrecho del Bósforo, por orden del “Oráculo de Delfos”, quien dijo de hacerlo en “la tierra enfrente de los ciegos”. Eso hacía referencia a los habitantes de Calcedonia, que habían construido su ciudad en la orilla oriental del estrecho; la orilla occidental era considerada más fértil y más adecuada para la agricultura. Aunque la ciudad adoptó el alfabeto, calendario y cultos de Megara, muchos aspectos de su fundación permanecen desconocidos. La región sería importante para los griegos y para los romanos, tanto por estar ubicada en una zona muy fértil, como especialmente por su localización estratégica. No solamente permitía la vigilancia sobre la única entrada hacia el Mar Negro, sino que también se situaba en un entrante profundo – el Cuerno de Oro – lo que hacía que sólo pudiera ser atacada por el oeste.

Desde las guerras médicas hasta Alejandro

Debido a su localización, la ciudad se convirtió en el centro de la guerra continuada entre griegos y persas

Debido a su localización, la ciudad se convirtió en el centro de la guerra continuada entre griegos y persas. Durante las guerras médicas, los bizantinos apoyaron inicialmente a Darío I en su campaña escita, aportándole naves, pero más tarde se volvieron contra él. Darío destruyó la ciudad, incorporando toda el área al Imperio aqueménida en el 513 a.C. Durante la Revuelta jónica, las fuerzas griegas conquistaron la ciudad pero fueron incapaces de mantener su control, perdiéndola a manos de los invasores persas. Muchos de los residentes, tanto de Bizancio como de Calcedonia, huyeron, temiendo represalias de los persas. El general espartano Pausanias, victorioso ante los persas en la batalla de Platea en el 478 a.C., se desplazó hacia el norte conquistando la ciudad y convirtiéndose en su gobernador. Con los persas muy próximos, firmó la paz con el rey persa Jerjes I, posiblemente ofreciéndole su apoyo para conquistar Grecia. Siguió siendo gobernador bizantino hasta el 470 a.C., cuando su regreso fue reclamado por los espartanos.

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Durante la Guerra del Peloponeso entre Esparta y Atenas, la zona tuvo su lealtad dividida. Los atenienses querían controlar Bizancio para garantizar su importación de cereal desde el Mar Negro, a través del estrecho, y los espartanos para bloquearlo. Su próspera economía beneficiaba a Atenas, y por ese motivo se le hizo participar en la Liga de Delos; sin embargo, los elevados tributos que había de pagar a Atenas – y el hecho de que esta fuera perdiendo la guerra – les forzó a pasarse al bando de Esparta en el 411 a.C. El general espartano Clearco ocupó fácilmente la ciudad. Este cambio permitió a Esparta interrumpir los envíos de cereal a través del estrecho, vitales para Atenas. Cuando el líder ateniense Alcíbiades derrotó a los espartanos en el 408 a.C., Clearco abandonó la ciudad, y el área volvió a soberanía ateniense, para volver a manos espartanas en el 405 a.C., cuando Lisandro derrotó a los atenienses. Este última derrota cortó definitivamente el suministro de alimentos a Atenas, forzándola a rendirse ante Esparta en el 404 a.C., poniendo fin a la Guerra del Peloponeso. Al año siguiente, Bizancio sufrió la amenaza de los tracios por el oeste y pidió ayuda a Esparta, que tomó el control de la ciudad. Hacia el 390 a.C., nuevamente cambió de manos cuando el general ateniense Trasíbulo acabó con el dominio espartano.

Bronze Coin of Byzantium
Moneda de bronce de Bizancio
Peter Roan (CC BY-NC-SA)

En el 340 a.C. Filipo II de Macedonia puso cerco a Bizancio, que le había pedido ayuda inicialmente ante la amenaza de la Tracia; sin embargo, cuando rehusaron ponerse de su lado y se volvieron contra Atenas, Filipo pasó al ataque de inmediato, aunque tuvo que retirarse ante la amenaza persa de entrar en guerra. Su hijo, Alejandro el Grande, entendió el valor estratégico de la ciudad y se anexionó la zona a su paso por el Bósforo hacia Asia Menor, en su ruta hacia la derrota de Darío III y la conquista del Imperio persa. La ciudad recuperaría su independencia frente a sus sucesores, más débiles. Bizancio continuó ejerciendo su control del comercio a través del estrecho, pero la guerra estalló cuando la isla de Rodas se negó a pagar las tasas exorbitantes, finalizando rápidamente, con la renuncia de la ciudad a sus rigurosas políticas.

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Período romano

A pesar de convertirse en un aliado del Imperio romano, muy romanizado en múltiples aspectos, Bizancio se mantuvo razonablemente independiente.

A pesar de convertirse en un aliado del Imperio romano, muy romanizado en múltiples aspectos, Bizancio se mantuvo razonablemente independiente, sirviendo de punto de escala para los ejércitos romanos en su ruta hacia Asia Menor. La pesca, la agricultura y los tributos de los barcos que navegaban a través del estrecho, hicieron de ella una importante fuente de ingresos para Roma. En el 192 d.C., tras el asesinato del emperador Cómodo, estalló una guerra por su sucesión. Cuando la ciudad rehusó apoyar a Septimio Severo, haciéndolo en su lugar al sirio Pescenio Níger, el futuro emperador romano le puso sitio y la destruyó. Más tarde lamentaría sus actos – debido a la influencia de su hijo Caracalla – y la reconstruyó.

Cuando el emperador Diocleciano dividió el Imperio romano en una tetrarquía (dirigido por cuatro), Bizancio cayó dentro de la mitad oriental, gobernada por Diocleciano. Constantino I accedió al poder en la mitad occidental en el 312 d.C. y pronto reunificaría el imperio tras derrotar a Licinio en la batalla de Crisópolis en el 324 d.C. Construiría su capital, Nueva Roma, en la ubicación de la antigua Bizancio, que pasaría a ser el centro cultural y económico del este. Tras la muerte de Constantino en el 337 d.C., se renombró a la ciudad como Constantinopla, en su honor. A pesar de que la ciudad mantuvo su papel como una parte importante del Imperio bizantino, sería conquistada por los turcos otomanos en 1453 d.C. Para más información ver la definición de Constantinopla.

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Bibliografía

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Sobre el traductor

Antonio Elduque
Soy doctor en Química y trabajo en el sector biomédico. También licenciado en Humanidades, especialmente aficionado a la Historia. Me gusta traducir porque obliga a una lectura lenta y cuidadosa, buscando el sentido del texto más que el significado de las palabras.

Sobre el autor

Donald L. Wasson
Donald ha enseñado Historia Antigua, Medieval y de los Estados Unidos en el Lincoln College (Normal, Illinois) y siempre ha sido y será un estudiante de la historia, desde que aprendió sobre Alejandro Magno. Está ansioso por transmitir el conocimiento a sus alumnos.

Cita este trabajo

Estilo APA

Wasson, D. L. (2013, febrero 21). Bizancio [Byzantium]. (A. Elduque, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-11367/bizancio/

Estilo Chicago

Wasson, Donald L.. "Bizancio." Traducido por Antonio Elduque. World History Encyclopedia. Última modificación febrero 21, 2013. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-11367/bizancio/.

Estilo MLA

Wasson, Donald L.. "Bizancio." Traducido por Antonio Elduque. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 21 feb 2013. Web. 28 nov 2021.

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