Heráclito de Éfeso

Definición

Joshua J. Mark
por , traducido por Ritchie R. R. Chaidez
Publicado el 14 julio 2010
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Disponible en otros idiomas: inglés
Heraclitus of Ephesos (by Johannes Moreelse, CC BY-SA)
Heráclito de Éfeso
Johannes Moreelse (CC BY-SA)

Heráclito de Éfeso (c. 500 a. C.) fue uno de los primeros filósofos presocráticos que, como los demás, trató de identificar la causa primera de la creación del mundo. Rechazó las teorías anteriores, como la del aire y el agua, y afirmó que el fuego era la causa primera, ya que creaba y destruía.

Tales de Mileto (c. 585 a. C.) afirmaba que la causa primera era el agua, mientras que su alumno Anaximandro (c. 610-546 a. C.) concluía que era una fuerza cósmica a la que llamaba ápeiron (una energía creativa ilimitada e infinita) y Anaxímenes (c. 546 a. C.) afirmaba que era el aire. Heráclito rechazó estas sugerencias en favor del fuego como elemento creativo y transformador. Junto con los demás filósofos presocráticos, el concepto de Heráclito acabaría influyendo en las obras de Platón (428/427-348-347 a. C.) y Aristóteles (384-322 a. C.), que sentaron las bases de la filosofía occidental.

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Heráclito era conocido por sus contemporáneos como el filósofo "oscuro", llamado así porque sus escritos eran muy difíciles de entender. Al parecer, despreciaba la comprensión común de la naturaleza de la vida y el propósito de la vida humana (como, de hecho, parece haber considerado a la mayoría de los seres humanos con los que entró en contacto), Heráclito comparaba la comprensión de la mayoría de la gente con la de los dormidos. Para Heráclito, solo el filósofo, el que perseguía la Verdad, estaba totalmente despierto y plenamente vivo y parecía considerarse el único filósofo de su tiempo.

Su afirmación central se resume en la frase Panta Rhei ("todo fluye en la vida"), que reconoce que la esencia esencial y subyacente de la vida es el cambio. Nada en la vida es permanente, ni puede serlo, porque la propia naturaleza de la existencia es el cambio. Para Heráclito, el cambio no es solo una parte de la vida, sino que es la vida misma. Según él, todas las cosas entran y salen de la existencia a través de un choque de opuestos que crean y destruyen continuamente. Se dice que criticaba duramente a los que lamentaban las luchas y las guerras, porque ambas, según él, eran instrumentos de transformación.

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Se dice que Heráclito murió o bien por suicidio, porque ya no podía soportar vivir entre otros que consideraba inferiores, o bien en un intento de curarse de una enfermedad que padecía. Según lo que otros escribieron posteriormente sobre él, cualquiera de las dos hipótesis podía ser cierta, pero en general se acepta que murió mientras intentaba curarse a sí mismo, ya que no confiaba en los médicos y al parecer, en nadie más que en sí mismo.

Provocación y oscuridad

Sus escritos, que tanto confundieron a muchos, parecen redactados a propósito para forzar al lector hacia el pensamiento y la realización independientes (de forma muy parecida a los koanes zen de la escuela budista) en lugar de proporcionarles más de las mismas "filosofías" de la vida que inducen al sueño y que Heráclito tanto despreció. Como despreciaba el enfoque bastante directo de sus predecesores, como Anaximandro, Anaxímenes y Jenófanes de Colofón (c. 570 - c. 478 a. C.), sistemáticamente presentó su pensamiento de la forma más vaga posible, con el significado final de cualquier afirmación velado, como un acertijo.

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Si bien esto se entiende generalmente como un intento de ilustrar a sus lectores, también podría interpretarse fácilmente como un simple reflejo de su carácter individual. Como se ha señalado, los escritores antiguos afirman que provocó su propia muerte al dirigirse a los médicos que intentaban tratarle de esta misma forma voluntariamente confusa y, según los mismos relatos, se dirigía a todos los demás de la misma manera. Estas mismas fuentes sugieren que podría provenir de una familia aristocrática de Éfeso o de sus alrededores y que desde muy joven desarrolló un desprecio por la "gente común". Si bien es cierto que esto puede ser así, también es posible que, después de interactuar lo suficiente con personas que no parecían prestar atención a nada más importante que el interés propio, prescindiera de la fachada de la sociedad educada y se negara a interactuar con los demás como ellos esperaban que lo hiciera.

Todo fluye

Siguiendo la tradición de los primeros filósofos presocráticos, Heráclito expuso una teoría física de la materia y del mundo físico muy en la línea de Tales, Anaximandro y Anaxímenes, pero llevó las ideas más allá en su famosa afirmación de que "todo fluye en la vida" (Panta Rhei en griego, que significa que todo o todas las cosas cambian). Si uno entiende que el cambio es la única constante en la vida, entonces reconocerá más fácilmente lo que Heráclito está diciendo en sus "oscuros" escritos cuando afirma cosas como: "El camino hacia arriba y el camino hacia abajo son uno y el mismo. Vivos y muertos, despiertos y dormidos, jóvenes y viejos, son lo mismo". Estas cosas son lo "mismo" en el sentido de que todas están sujetas al cambio, surgen de un cambio para desvanecerse en otro y todas las cosas, constantemente, están en un flujo y son, en ese sentido, lo mismo.

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HERÁCLITO AFIRMÓ QUE "todo fluye en LA VIDA" (PANTA RHEI EN GRIEGO).

Heráclito era famoso entre sus contemporáneos por su desprecio no disimulado hacia todos ellos e, igualmente, hacia los que los precedieron. Entre los más de 100 fragmentos que tenemos de su obra se encuentra el siguiente:

El conocimiento de muchas cosas no enseña a tener inteligencia; de lo contrario, habría enseñado a Hesíodo y Pitágoras o, de nuevo, a Jenófanes y Hecateo. (DK 22B40)

En un comentario al respecto, el profesor J.M. Robinson explica que Heráclito está diciendo cómo estos otros perdieron su tiempo en especular sobre muchas cosas: Hesíodo con teorías sobre los dioses, Pitágoras con una preocupación por el alma, Jenófanes al afirmar que solo había un dios, mientras que Heráclito afirmaba que uno debería centrarse solo en la causa primera que explicaría todo lo demás:

Saber muchas cosas (conocer las causas de los truenos y los relámpagos y los terremotos) es bueno; pero es mejor comprender la única cosa que subyace a todas ellas: el pensamiento que dirige todas las cosas a través de todas las cosas. Esto es la sabiduría. (Robinson, 88)

La forma subyacente de la vida, la "sabiduría" que entendió Heráclito, es que la condición humana se caracteriza principalmente por la lucha, por la unión y el alejamiento de fuerzas opuestas. Mientras la gente se lamenta de esta lucha y la equipara con el sufrimiento, Heráclito observó que este mismo proceso informaba también al mundo natural, y escribió: "Todas las cosas nacen por oposición y todas fluyen como un río" (DK 22A1). Por lo tanto, no hay razón para temer o tratar de evitar la lucha, porque el conflicto es la fuerza esencial subyacente en la vida.

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El orden mundial de Heráclito: el logos

Esta contienda de fuerzas, que Heráclito caracterizó como fuego, es fácilmente observable en la naturaleza y, sin embargo, los seres humanos se resisten al movimiento natural de la vida y tratan de aferrarse a lo que se conoce y a lo que se considera seguro. Heráclito afirmaba que este "aferramiento" es antinatural y es lo que hace sufrir a la gente. Escribe: "Este orden del mundo, el mismo para todos, no lo hizo ningún dios ni ningún hombre, sino que siempre fue y es y será un fuego siempre vivo, que se enciende por medida y se apaga por medida" (DK22B30). El orden del mundo es un cambio continuo y la resistencia a este cambio es una especie de muerte, ya que el individuo se niega a participar en aquello que define la vida. Aunque parece que nunca lo admitiría, Heráclito parece haber desarrollado los conceptos de Jenófanes sobre un "Dios" único y eterno que está detrás de todas las cosas y que pone todo en movimiento; a esta fuerza la llamó logos.

Heraclitus of Ephesus
Heráclito de Éfeso
Wellcome Images (CC BY)

En griego, logos significa "la palabra", pero también significa "hablar" y también puede referirse a "transmitir el pensamiento", y el logos de Heráclito puede encajar perfectamente en este último significado. El logos constantemente "transmite el pensamiento" a los seres humanos, pero el mensaje se pierde debido a la constante negativa de las personas a reconocer el orden natural en sus propias vidas. Heráclito escribe:

Aunque el logos es como he dicho, los hombres siempre no lo comprenden, tanto antes de oírlo como cuando lo oyen por primera vez. Pues aunque todas las cosas surgen de acuerdo con este logos, parecen hombres sin experiencia, aunque de hecho tienen experiencia tanto de las palabras como de los hechos como he expuesto, distinguiendo cada cosa de acuerdo con su naturaleza y declarando lo que es. Pero los demás hombres son tan inconscientes de lo que hacen cuando están despiertos como cuando están dormidos. (DK 22B1)

El logos es el "pensamiento" racional, natural y universal a través del cual el universo llegó a existir y por el que se mantiene.

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En este sentido, las creencias de Heráclito corresponden a las del filósofo más joven Parménides (l. c. 485 a. C.), que afirmaba que toda la existencia era Una, era de la misma sustancia exacta y nunca podía ser creada ni destruida. El logos de Heráclito se correspondería con el Uno de Parménides con la distinción de que el logos informa a todas las cosas pero no es esas cosas en sí. Parménides no estaba de acuerdo con la afirmación de Heráclito de que todo era lucha y eterno choque de fuerzas, insistiendo en que todas esas observaciones se basaban en una falsa interpretación sensorial. Para Parménides, no hay pluralidad en la existencia, sino unidad; las afirmaciones de lo contrario se deben a las ilusiones que los sentidos interpretan como verdad.

Heráclito, sin embargo, argumentaría que el argumento de Parménides era erróneo, ya que la operación del logos es simplemente el orden natural de la vida y su comprensión no depende de los sentidos sino de la razón. Escribe: "No comprenden cómo, aunque [el logos] está en desacuerdo consigo mismo, está de acuerdo consigo mismo. Es una armonía de tensiones opuestas, como en el arco y la lira" (DK22B51) y, además, "En la oposición hay acuerdo, entre lo que no gusta, la más bella armonía" (DK22B8) y "La armonía oculta es más fuerte que la aparente" (DK22B54).

Esta "armonía oculta" es la "materia" básica de la existencia que, cuando se aprecia correctamente, hace que la vida sea sensible y tenga sentido. El filósofo posterior Zenón de Citio (c. 336 - c. 265 a. C.) desarrolló esta idea en la escuela de pensamiento conocida como filosofía estoica, que fue desarrollada por el filósofo estoico Epicteto (c. 50 - c. 130 a. C.), entre otros, hasta convertirse en la corriente de pensamiento filosófico dominante en Roma.

Muerte

Diógenes Laercio (c. 180 - 240 CE), en el octavo libro de sus famosas Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres relata la muerte de Heráclito y cómo ésta se ajusta a su vida:

Cuando alguien le pidió a Heráclito que decretara algunas reglas, no mostró ningún interés porque el gobierno de la ciudad ya era malo. En su lugar, fue al templo de Artemisa y jugó a los dados con los niños. Finalmente se volvió misántropo, se retiró del mundo, vivió en las montañas y se alimentó de hierbas y plantas. Sin embargo, desupés de haber caído en la hidropesía, bajó a la ciudad y preguntó a los médicos en una adivinanza si podían hacer una sequía del tiempo lluvioso. Como no le entendieron, se enterró en un establo de vacas, esperando que la hidropesía se evaporara con el calor del estiércol; pero ni siquiera así consiguió hacer nada, y terminó con su vida a los sesenta años.

La "hidropesía" que padecía Heráclito se conoce hoy como "edema", una inflamación de los tejidos blandos debida a la acumulación de líquido bajo la piel. Era típico de Heráclito plantear su problema a los médicos en forma de acertijo, ya que parecía que siempre ponía a prueba a los demás en la creencia de que poseía una inteligencia superior a la media. Cuando no entendieron su petición de que "hicieran una sequía del tiempo lluvioso" en el sentido de que sufría hidropesía, como solía hacer, decidió que sabía mejor cómo curarse a sí mismo.

Los estudiosos sitúan su muerte en torno al año 475 a. C. Además de la escuela estoica, el pensamiento de Heráclito influiría mucho en otros que vinieron después de él y sus acertijos se citan y aluden a menudo en los Diálogos de Platón y, más tarde, en las obras de Aristóteles. Los escritores antiguos posteriores a Heráclito lo citaban constantemente como uno de los más brillantes, aunque difíciles, de los filósofos presocráticos. Reconocieron su importancia en la síntesis de la experiencia humana con el mundo natural y sigue siendo entendido de esta misma manera en la era moderna.

Nota: Las citas "DK" se refieren al catálogo Diels-Krantz de Fragmentos de los filósofos presocráticos, tal como se utiliza en la obra Ancilla to the Pre-Socratic Philosophers de Kathleen Freeman.

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Sobre el traductor

Ritchie R. R. Chaidez
Ritchie es un estudiante universitario que creció en México, actualmente estudia en California para obtener un título de Biología. Sus intereses son la ciencia y literatura. Actualmente tiene como pasatiempo traducir artículos de diversos temas.

Sobre el autor

Joshua J. Mark
Escritor independiente y antiguo profesor de filosofía a tiempo parcial en el Marist College de Nueva York, Joshua J. Mark ha vivido en Grecia y Alemania; también ha viajado por Egipto. Ha sido profesor universitario de historia, escritura, literatura y filosofía.

Cita este trabajo

Estilo APA

Mark, J. J. (2010, julio 14). Heráclito de Éfeso [Heraclitus of Ephesus]. (R. R. R. Chaidez, Traductor). World History Encyclopedia. Recuperado de https://www.worldhistory.org/trans/es/1-10000/heraclito-de-efeso/

Estilo Chicago

Mark, Joshua J.. "Heráclito de Éfeso." Traducido por Ritchie R. R. Chaidez. World History Encyclopedia. Última modificación julio 14, 2010. https://www.worldhistory.org/trans/es/1-10000/heraclito-de-efeso/.

Estilo MLA

Mark, Joshua J.. "Heráclito de Éfeso." Traducido por Ritchie R. R. Chaidez. World History Encyclopedia. World History Encyclopedia, 14 jul 2010. Web. 26 sep 2022.

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